viernes, 17 de octubre de 2008

SAGUA LA GRANDE: FERROCARRILES CUBAN CENTRAL


FERROCARRILES DE SAGUA LA GRANDE
(Primera Parte)
"El Sueño"

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Era tanto el auge económico por el que atravesaba Sagua, que ya desde 1840 se hablaba de construir un ferrocarril que canalizara toda la producción que el norte de Las Villas proporcionaba, y era justamente lo que le faltaba a esta población naciente para obtener el impulso definitivo hacia el progreso. Su posición geográfica era muy estratégica y la llegada del ferrocarril multiplicaria muchas veces su potencial si se tiene en cuenta que a Sagua la rodeaban más de 40 ingenios azucareros cuyas cargas se realizaban por carretas. Por esta fecha se abrió una suscripción para incentivar la empresa y en poco tiempo la cifra colectada fue muy alta; el objetivo era hacer una línea férrea desde Sagua La Grande hasta Santa Clara, plan que a su vez era ejecutado por los Cienfuegueros que también deseaban enlazarse con el centro de la provincia. Un factor muy benéfico para el proyecto sagüero era que de forma paralela se estaba trabajando en habilitar el puerto de Isabela de Sagua el cual 4 años después quedó abierto a la exportación.


El proyecto quedó congelado por un tiempo pero, poco más de una década después, el “siempre-presente “ Don Joaquín Fernández Casariego lo volvió a revivir con un anuncio oficial en un periódico sagüero que también fue clave en el empuje de la monumental empresa.
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“BASES PARA CONSTRUIR UN FERROCARRIL DE ESTA POBLACION DE SAGUA LA GRANDE A LA VILLA DE SANTA CLARA”
(Publicado en el periódico “La Hoja Económica del Puerto de Sagua la Grande” el 28 de Diciembre de 1852).


1º- El camino de hierro de este pueblo a la Villa de Santa Clara se construirá bajo la protección del Gobierno por una sociedad anónima.
2º- El capital de esta sociedad podrá ser de $ 800.000 dividido en acciones de $200.

3º- El pago de las acciones se hará por octavas partes cada seis meses; pero la primera entrega se verificará el día y del modo que acuerde la Junta General de accionistas.

4º- Desde el momento en que se reunan 1.300 acciones ó sean $260.000 en acciones, quedará constituída la sociedad.

5º- Tan luego como quede constituída la sociedad por haberse reunido las acciones que explica la base anterior, se citará con 20 días de término a Junta general de accionistas, a la que éstos podrán concurrir personalmente o por medio de persona que los represente, en virtud de carta-órden ó de poder.

6º- La Junta general de accionistas se ocupará: 1- En acordar el orden en que deban hacerse las elecciones de oficios, si en votación pública o secreta. 2-En nombrar los individuos que deban componer la Junta Directiva. 3-En formar el Reglamento de la Sociedad. 4º-En fijar la fecha y modo de la primera entrega de la octava parte de las acciones.

7º- Cada acción dará derecho para un voto de las juntas generales, bien que pasado de diez las acciones, solo se aumentará un voto por cada cinco acciones; pero en la Junta Directiva la votación será individual en los acuerdos. En una y otra se estará por lo que decida la mayoría absoluta de los concurrentes.

8º- Concluída la Junta Directiva y formado el Reglamento por la general de accionistas, cuidará aquella de presentarlo a la Autoridad que corresponda, para su aprobación y para obtener la correspondiente cédula de propiedad del camino a perpetuidad; y obtenida una y otra entrará la Junta directiva en el ejercicio de las facultades que se le confieran por el reglamento.

9º- Este esplicará lo que deba hacerse respecto de los accionistas morosos enlos pagos; la duración de los oficios de la Junta Directiva; las facultades de ésta y todo lo demás que se considere conveniente a los intereses de la sociedad.

10º- Sin embargo de la extensión del camino que se asigna en la base primera, se limitará a la mitad o tercera parte según el capital que pueda reunirse. En cualquiera de estos casos se hará solicitud para constituir la sociedad bajo el concepto de prolongar la línea hasta su término, cuando lo permitan los recursos de la Empresa -Es copia- Casariego.”
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SOBRE MR. ROBERTSON
( publicado por el periódico “La Hoja Económica del Puerto de Sagua La Grande”)

“Llamamos la atención de nuestros lectores hacia la invitación que en la parte oficial de la “Hoja” dirige el Sr. Teniente Gobernador a los señores que, bien por interés directo a la pronta realización del ferrocarril, en que estriba el futuro engrandecimiento de Sagua, bien por el deseo de adherirse a una especulación que sin temor de errar, podemos calificar de eminentemente prudente, quieran tomar acciones en una empresa que fundada en las más juiciosas probabilidades ofrece un muy halagüeño porvenir. Después que personas ilustradas e inteligentes han emitido en bien razonados artículos su favorable y valiosa opinión acerca del proyecto que nos ocupa, solo una circunstancia sumamente recomendable, una reflexión de mucho peso podemos añadir en corroboración de nuestros repetidos asertos.”


“El acaudalado y poderoso capitalista Mr. Robertson, que a sus profundos conocimientos adquiridos con la práctica en empresas de igual clase, une los que al hombre sesudo, experto y pensador proporciona la inspección propia y minuciosa sobre el terreno, a fin de que no pueda alucinarle teorías irrealizables ni vanas utopías, está entre nosotros. En su velero y hermoso yacht ha querido visitar nuestro puerto, converserse de la inmensa utilidad de esta línea, y como consecuencia precisa formarse una opinión sobre la seguridad de sus productos. Por fortuna ha constribuído la presencia de este respetable personaje a corroborar más y más, a sancionar, digámoslo así, las predicciones que para el futuro de Sagua hemos arriesgado más de una vez.
Las pasiones, el interés particular y las vivas afecciones que nos unen a este suelo tan noble como hospitalario, son circunstancias que pudieran atribuírsenos con visos de parcialidad al ocuparnos de estas materias, pero que se presentan destruídas así que una autoridad tan admitida en el negocio como Mr. Robertson ha venido a coronar y a convertir enteramente en realidad, tan lisonjeros ensueños.”

“Con orgullo, con satisfacción, con placer podemos decir: ya tenemos ferrocarril en Sagua la Grande. El Superior Gobierno de la Isla no solo presta su precioso asentimiento y autorización, si no que ofrece su ejida protectora, su cooperación inapreciable; Mr. Robertson a quien, según oímos de su misma boca, agrada en extremo nuestro puerto, nuestra población y cuanto le rodea, y que a guisa de buen cultivador conoce la feracidad del terreno, pone a disposición de la empresa la mitad del capital que para llevar la línea a su término se necesite; muchos o mejor dicho, los más de nuestros propietarios y otras personas acaudaladas de la capital están prontas a figurar en esta lucrativa empresa; el público en general según se vaya convenciendo de los buenos resultados que promete, se apresurará a prestar su cooperación y ¿nos falta razón para decir que tenemos ferro-carril?. La naturaleza misma, sin que parezca poética tal aseveración, la naturaleza misma constribuye eficazmente a facilitar la empresa.
La situación del terreno que debe atravezar la línea, tiene en su desnivel tan pocas ondulaciones, hay tan pocos obstáculos que vencer, tan pocas dificultades que superar, que todo esto coadyuva no solo a la indispensable economía, sino a la rápida terminación de la obra. Para dar una idea de lo adelantada que están las negociaciones, podemos asegurar que en la opinión de Mr. Robertson puede concluirse la línea en 18 meses. Sin pérdida de tiempo se circularán ejemplares de las bases que en este número reproducimos a fin de que cada cual se inscriba al pie de ellas con las acciones que tenga a bien. A todas las fortunas está abierta la puerta;: el cupo de cada acción es demaciado reducido para que sea inaccesible a clase alguna. Apresúrese pués, cada cual a acudir según sus deseos o posibilidad, seguro de que por insignificante que sea el número, reducido que sea a la unidad, será admitido en el de los Accionistas. A petición de algunos interesados publicamos nuevamente las bases que días pasados insertamos, a fin de que se propague visiblemente su lectura, y con el objeto de constribuir por cuantos medios estén a nuestro alcance, a la realización de un proyecto al que va intimamente enlazado el progreso y futuro bienestar de nuestro pueblo.”


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DIARIO DE LA MARINA
(Jueves 27 de Enero de 1853)

“La construcción de una nueva línea de ferrocarril desde Sagua la Grande a Villaclara, proyecto que con seriedad se ventila, y cuyas bases hemos publicado días atrás, es de aquellas que merecen desde luego las más vivas simpatías, y que confiamos en ver pronto realizadas. Nuestras ideas sobre este adelanto en las vías de comunicación, y sobre la urgente necesidad de su contínuo desarrollo para el fomento de los intereses generales, son ya bien notorios. Ni a decir verdad sería dable aplicarlas con mayor oportunidad aningún ramal del gran sistema hacia el cual deben encaminarse los comunes esfuerzos sin apartar ni por un momento siquiera de él la vista. Este trozo completaría una de las líneas transversales cuya conveniencia está más indicada, y que con tanta mayor rapidez se extendería desde Cienfuegos a Villaclara cuando tuviese ya asegurada su salida hasta las costas del Norte. La anhelada y casi diríamos indispensable prolongación de nuestra línea central cobraría también mayor empuje con la actividad de tráfico promovida en las comarcas limítrofes del departamento central, ensanchando así la esfera de nuestra producción. Por último, aparte de toda consideración general, con este nuevo ramalcarrilero crecerían las facilidades para la agricultura en los fértiles terrenos que según pública voz y fama se encuentran por aquellas inmediaciones, terrenos que por una ley irresistible estamos llamados a beneficiar mientra la relativa escasez de brazos nos aconseje sacar de sus faenas el mayor rendimiento posible.”



“La única cuestión, pues, subsistente respecto al ferrocarril desde Sagua a Villaclara no es la de su conveniencia en abstracto, demostrada ya por tantas y tamañas razones, sino la de averiguar si la empresa está ya madura, y si es llegado el momento de su oportuna ejecución. Las consideraciones arriba espuestas desvanecen aquí casi toda incertidumbre; mas, para esforzar más la materia vamos a presentar algunos datos dignos de ser atendidos; datos que debemos al favor de una persona entendida, y sobre cuya exactitud, en general, descanzamos con plena confianza.”

“La proyectada línea de ferrocarril no ha sido estudiada aún sobre el terreno con bastante detenimiento para fijar su derrotero y longitud, pero según varias medidas parciales practicadas por diversos profesores en vista de planos topográficos y otras noticias recomendables, su extensión desde Sagua a Villaclara se calcula en 34 millas carrileras. Sin embargo, dicha distancia es la que pudiera encontrarse buscando la línea recta, pero no de seguro la que ofrece una dirección más ventajosa para el camino. Este debiera dirigirse desde Cifuentes hacia la colonia de Santo Domingo y Puerta de Golpe, centros de comarcas fertilísimas ya explotadas en fincas productivas y abundantes aun en terrenos vírgenes que sin demora se pondrían en cultivo. Así pues, la línea sería más larga, pues no bajaría de 40 a 50 millas, mas esta mayor extensión y mayor costo de la obra constituirían su principal valor, asegurarían un porvenir brillante a la empresa y realizarían su importancia.”



“En cuanto a los rendimientos del ferro-carril están basados en el transporte de pasajeros y acarreo de frutos y de las mercancías introducidas por el puerto de Sagua la Grande. El número de los primeros se calcula ser el de 20 ó 25 mil por año, y 40 mil el de las cargas que hoy día se conducen desde uno al otro punto, partidas ambas que dejarán por lo menos un ingreso de cerca de cien mil pesos anuales.”

“ Natural es, sin embargo que tales conducciones se duplicasen tan luego como estuviese establecida la línea, porque si hoy existen a la expresada altura, no obstante los incovenientes de un pésimo camino, cuando se establezcan la seguridad y facilidad de los trasnportes debe también aumentar de paso la concurrencia.”

“En cuanto a los ingenios que para su tiro habrán de aprovechar la línea proyectada según el indicado trazo, su número asciende hasta cuarenta. Nuestros apuntes especifican el nombre de cada finca y su actual producción, dato a lo sumo minucioso y exacto de que puden cerciorarse los curiosos, pero que no podíamos reproducir sin dedicarle demasiado espacio. Baste empero a nuestro propósito decir que exceptuando el ingenio Victoria sobre cuya producción no hay los pormenores suficientes, las 39 fincas restantes rinden en la actualidad 24.600 bocoyes de azúcar y 11.710 bocyes de miel.”

“Estos guarismos reunidos forman un total de 36.310 y a razón de 2 pesos bocoy por término medio, darán un producto de 72.620 pesos, que será el mínimum, tanto porque todas son fincas nuevas cuya producción debe por lo menos aumentar en un 50 por 100, cuanto porque hay multitud de fincas comenzadas que deben en muy breve tiempo producir. Es del camino con los retornos para sus necesidades, y siendo el mínimum anual de 400 pesos por término medio, resulta que solo los ingenios producirían hoy lo siguiente:”
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Acarreo de frutos ------------------------------------------------72.620
Retornos-----------------------------------------------------------15.600
88.220
“Uniendo esto a lo que producirían las cargas y pasajeros, se tiene que el producto total sería desde la presente fecha bastante aproximado a lo que indica el adjunto cálculo”:
Ingenios-----------------------------------------------------------88.220
20.000 pasajeros a 12 rls----------------------------------------30.000
40.000 cargas a 8 rls---------------------------------------------40.000
158.220

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“Salvo, pues, algún error a lo sumo trascendental y en sí inconcebible en los datos que anteceden, visto se está que la proyectada empresa no solo es acreedora a la protección del Gobierno y al apoyo del público en general por su provechoso influjo sobre los intereses generales sino que también brinda a los capitalistas abundantes seguridades de una colocación ventajosa en lo presente y dotada de más brillante perspectiva para el futuro”.



“En efecto, no debe echarse en olvido el último enlace existente entre los intereses de la proyectada empresa y el fomento a que el puerto de Sagua la Grande parece inevitablemente llamado. Esta población, por decirlo así naciente, es de las que más alto grado hacen concebir halagüeñas esperanzas de desarrollo plenamente justificadas por su excelente situación, por los elementos de prosperidad que existen a su alcance y por el acierto con que procura aprovecharlos. La Balanza nos avisa que el incremento líquido de su movimiento comercial en 1854 ascendió a 517.064 pesos 3½ reales, o sea, más de un 50 por 100 sobre el efectuado en 1850, progreso sin rival en la magnitud de sus proporciones si exceptuamos el verificado por Baracoa durante el mismo año.
Pero el puerto de Sagua está llamado casi de derecho a gozar bien pronto, en punto a la importación, de mayores franquicias, conforme a las bases de nuestro actual sistema, y semejante concesión, en cualquier caso problable, adquirirá un grado de plena certeza tan luego como el proyectado camino llegue a ejecutarse . Si el aumento de actividad mercantil a ello consiguiente habrá o no de refluir en pro de los accionistas, punto es en que la respuesta afirmativa se está cayendo de su propio peso”.

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LA PRIMERA SESION DE LA JUNTA PARA EL FERROCARRIL DE SAGUA LA GRANDE
( 3 de Febrero de 1853 )


El 3 de Febrero de 1853 a las 11 de la mañana, el Teniente Gobernador de Sagua, Don Joaquín Fernánez Casariego citó a muchos hacendados y propietarios para que asistieran a una reunión en la Tenencia de Gobierno que estaba en la calle Ribera y Padre Varela, donde pretendía formar la junta preparatoria. Asistieron muchos acaudalados de la ciudad y jurisdicción, así como otros interesados en la empresa del ferrocarril.


DISCURSO DE DON JOAQUIN FERNANDEZ CASARIEGO A LOS PROPIETARIOS DE SAGUA
(3 DE Febrero de 1853, 11:00 A.M. / Tenencia de Gobierno)


“SEÑORES.

“Cábeme la mayor satisfacción en dirigir mi voz a los vecinos de ste pueblo con motivos de la empresa más grandiosa y de más trascendencia que pueden acometer. El Superior Gobierno de la Isla, interpretando la voluntad de nuestra adorada Reina, procura con ahinco impulsar todo lo que es bueno y útil a esta perla de la corona de Castilla; y consecuente con este paternal anhelo me acaba de autorizar para que se celebren bajo mi presencia las juntas preparatorias para constituir la sociedad que se proponga la construcción de un ferro-carril de este puerto a la Villa de santa Clara, bajo las bases que se sometieron y de que paso a instruir a ustedes.”

“El primer paso ya está dado. Háse sentado la primera piedra del edificio que ha de ser el baluarte más fuerte de la prosperidad y riqueza de este pueblo. Ahora, señres nos toca trabajar con ahinco, no desmayar ni arredrarnos con soñadas imposibilidades puesto que estas no existen para el hombre que con fe y perseverancia, dice bajos buenos auspicios: “es preciso hacerlo y puedo hacerlo.”
“¿Y habré de detenerme en demostrar que esta obra es útil a los capitalistas que inviertan en ella sus intereses; absolutamente precisa para el desarrollo de la riqueza pública, y necesaria también para impedir que esta población decaiga y no llegue al grado de esplendor a que está llamada?. Paréceme innecesario , porque, el que menos de los presentes, conoce mejor que yo la verdad de estas proposiciones. Mas no será fuera de lugar, por más que parezca supérfluo, recordar ligeramente los principales fundamentos en que se apoya.”

“Más de cuarenta ingenios y multitud de otras fincas, no solo necesitan de ese medio de comunicación para conducir sus frutos al mercado, que hoy se les imposibilita, perdiendo una parte muy considerable de la cosecha y no logrando colocarla con ventaja, sino que, teniéndole, ensancharían sus producciones y llegarían a donde hay que tocar por los elementos favorables de que constan. Además las fértiles campiñas que ha de atravesar forzosamente la línea y los pueblos que ha de aproximar, darán lugar así a la formación de nuevas y valiosas fincas, cuando a la frecuente comunicación de los vecinos, porque es un axioma que la brevedad y la baratura del transporte fomenta las relaciones y las necesidades que a ellas son consiguientes. Por tanto, quien quiera que piense que el tráfico actual brinda por sí un interés grande al capital que se invierta, y que en un quinquenio habría de centuplicarse, por lo menos no vacilará en emplear sus fondos en una empresa que, como todas las de su clase, en esta isla y en el mundo entero, ofrece seguridad y notable provecho.”

“Pero si opiniones falsas, vanos temores, apego a hábitos antiguos o cualquiera otro estorbo, contuviesen por un tiempo, aunque fuese corto, la realización de la empresa; Sagua caería herida de un rayo para no levantarse más; y esto que parece una exageración, es una verdad absoluta, que se demuestra con muy simples reflexiones.”

“Cienfuegos extiende su línea a Villaclara, y pronto sus trabajos llegarán a los suburbios de aquella población; y la Capital con su extensa línea y su deseo anhelante de absorver la isla entera y centralizar en sus muros toda la riqueza cubana, amenaza cual un gigante insaciable que la sagre de todos esos pueblos se reuna y circule por su grande arteria. Ambos proyectos progresan con una prontitud tan maravillosa, que solo sería comparable a nuestra apatía, si permaneciésemos impasibles y pacientes testigos de nuestra propia ruina. Una vez que Cienfuegos lleve a sus depósitos las zafras de Villaclara y seis leguas al Norte de ese pueblo; luego que La Habana no absorba los fértiles distritos de Santo Domingo, San Marcos, Yabú y la Esperanza, nos quedaremos reducidos a un círculo estrechísimo de producción; el desaliento se apoderará de los más acalorados partidarios de las mejoras de las comunicaciones, y nuestros caminos seguirán siempre presentando el triste y asqueroso cuadro de un depósito fétido de bueyes y béstias de carga, muertas. El reducido producto exportable limitará a las transacciones comerciales; la población nómada de hoy pulula en sus campos y calles, acudirá allí donde encuentre trabajo, y con la misma facilidad con que hoy hemos visto aparecer como por encanto manzanas enteras de edificios , se notará mañana en su decadencia y destrucción.”

“Preciso, señores, absolutamente preciso es prevenir es ese golpe que no por tan grande es menos cierto. En nuestras manos esta el remedio, y un crimen sería no aplicarlos. Un distrito rico como este, tiene más que suficientes elementos para realizar esa empresa. Acometámosla con entusiasmo, con ardor; el Gobierno Superior nos ofrece su poderosa protección; los propietarios del distrito anhelan porque se realice, y todos, sin excepción, están persuadidos de su necesidad. Nos resta únicamente trabajar sin temor y con esperanza. Hagámoslo por nuestro propio bien, y para que nuestros sucesores no nos culpen de apáticos y poco previsores.”

“He Dicho.”

Tras su discurso de introducción Casariego pidió opiniones y estas fueron los acuerdos de unanimidad:

“1-Que se procediese a anotar las inscripciones delos señores concurrentes y a nombrar las respectivas comisiones en La Habana, Villaclara, y este Puerto, con facultad esta última de constituir sus auxiliares en los partidos a fin de continuar la suscripción. Hecho lo primero se obtuvo una inscripción de trescientas cuarenta y cuatro acciones, que representan sesenta y ocho mil ochocientos pesos, según constan de las respectivas cédulas firmadas en este acto por los comprometidos. Y para comisionados en La Habana fueron elegidos los Sres. Ferrán y Compañía, el Excmo. Señor Conde de O’ Reilly, los Señores Céspedes y Ganuza, el Excmo. Sr. Marqués de Esteva de las Delicias y D.. Sebastián Laza. En Villaclara, Sres. D. Joaquín Machado, D. Pablo Ribalta, D. Juán Jova, D. Manuel Jiménez, D. Luis Cartas y D. José Manuel Ramos. Y en este Puerto, D. José María Rodríguez de los Heros, D. Tomás Ribalta, D. Andrés Arceo, D. Juan Cintas, D. Francisco Peraza, los Sres. Beronda, Hermano y Compañía, D. Julio Le’Dulx, D. Antonio Bonet y D. Ramón Machado, a quienes por el Sr. Teniente Gobernador Presidente, se hará la correspondiente comunicación.”

“ 2-Que desde luego se proceda al reconocimiento facultativo para fijar la dirección de la línea y formar el presupuesto de la obra, abonándose sus costos por los suscriptores con la exhibición de un tanto por ciento de lo que tienen ofrecido y que se les abonará en cuenta. Al efecto se harán las convocatorias necesarias para que, los que quieran hacer ese trabajo, se dirijan al Sr. Presidente dentro de un mes contado desde la fecha, en concepto de que el día 3 del entrante se reunirán de nuevo los concurrentes y demás suscriptores para la determinación que convenga, celebrándose la Junta cualquiera que sea el número de los presentes y autorizándose a los que no pueden comparecer para que por carta elijan personero, con tal de que este tenga interés en la empresa.”
“Y para constancia extiendo la presente, en Sagua la Grande a 3 de Febrero de 1853.---Andrés Arceo, Secretario interino.”
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Periódico “HOJA ECONOMICA DEL PUERTO DE SAGUA LA GRANDE”
(viernes, 4 de Febrero de 1853)
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“Cuando aseguramos en uno de nuestros anteriores artículos que todo era realizable en un distrito cuyos habitantes están animados del mejor espíritu público, lo hicimos intimamente convencidos de esta verdad demostrada ya por multitud de hechos. Hoy tenemos el dulce placer de publicar que nuestras esperanzas no saliron fallidas. A las once de la mañana se veían reunidos en la morada del Sr. Teniente Gobernador los primeros empresarios del ferrocarril para tener la Junta preparatoria anunciada; esa junta que iba a demostrar o la certeza de nuestros aseros o el ridículo temor de algunos pesimistas. Si bien el número de concurrentes parecía favorecer a estos, pues por circunstancias imprevistas fue corto, el resultado de la sesión destruyó completamente las cavilaciones de los que para creer necesitan aún más que ver.”

“Comenzó el acto pronunciando el Sr. Teniente Gobernador un discurso que reproducimos por creerlo muy acomodado a las circunstancias, y tratádose de los demás puntos cardinales para poder constituir la Sociedad. En su lugar correspondiente verán nuestros lectores el resultado de la sesión que no puede ser más satisfactorio. En un momento se ha hecho la considerable inscripción de 344 acciones que representan 68.800 pesos de capital; se han nombrado comisiones respetables en La Habana, Villaclara y este Puerto para formar las listas de suscripción, y se ha dado el muy especial paso de proceder al reconocimiento facultativo de la línea, a fin de que, fijádose su dirección, se calcula justamente su costo, se graduen con la mayor probabilidad sus productos, y tengan los accionistas un conocimiento, como deben desear, de la empresa que acometen y de las utilidades que pueden esperar.”

“Al observar que este reconocimiento fue exigido por los concurrentes, prestádose a sufragar sus costos, no se nos podrá decir que falta una decisión completa en los empresarios para llevar a cabo la obra. Antes bien, no podrá menos que confesarse, aún por los que se muestran incrédulos real o aparentemente, que se ha ido más allá de lo que podía figurarse el más entusiasta. Y esto sin duda alguna constribuye a demostrar que jamás hemos soñado, y que nuestras más caras esperanzas por el bien y la prosperidad de Sagua, se realizarán quizás en menos tiempo de lo que creíamos aún en medio del calor de nuestros efectos.”

“Ya el primer impulso está dado; ya es imposible retroceder, y ahora es tiempo de que todos coadyuven a las miras tan puras y tan desinteresadas de los que adquirieron un derecho eterno a la gratitud del país, inscribiendo sus nombres en la primera junta preparatoria. Si antes huviera sido mengua el desaliento, hoy se deben refutar como un crimen, porque estamos persuadidos que solo ideas criminales perversamente inculcados en personas timoratas pueden hacer desistir de constribuir a una obra que reclaman nuestras necesidades y la civilización de la época.”

“Nosotros estamos seguros de que este mal influjo no puede existir, y que si alguno abriga sentimientos de an baja ley, procurará ocultarlos en la oscuridad más absoluta. Lo que nos dice en su discurso el Sr. Teniente Gobernador, Don Joaquín Fernádez Casariego, es tan positivo que con recordarlo basta para que nadie dude de que se trata de la vida o de la muerte de este pueblo. Tenemos en nuestras manos los medios de aumentar aquella, u originar esta, y el resultado de la próxima Junta nos hará ver quienes son los que se interesan por la felicidad de la hospitalaria población, el pueblo donde todos han encontrado cuanto pueda apetecer el hombre honrado y laborioso.”

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¿CUAL SERA EL LIMITE DE LA LINEA FERREA?

La posterior discusión de los sagüeros giraba en torno a si la línea debía partir desde Sagua o desde la desembocadura del río que por estos tiempos se le llamaba “La Boca” y aún no Isabela de Sagua puesto que aun no existía población alguna. Una discusión muy vieja lo era la de que en la costa norte junto al río jamás se podría construir una ciudad debido a su terreno pantanoso por lo que la aduana y almacenes deberían quedarse en Sagua, pero los más progresistas planteaban que tanto aduana como almacenes deberían existir por lógica junto al puerto y que poco a poco se formaría un caserío con los empleados de estos puestos. Otros exponían que si se hacía todo eso en La Boca entonces Sagua dejaría de existir para trasladarlo todo hacia allá.

Y en medio de la polémica se obtuvo por fin una unanimidad de mayoría cuando el sábado, 7 de Enero de 1854 la empresa acordó definitivamente que el ferrocarril se comenzaría a construir desde la costa junto a la desembocadura del río y pasando por Sagua se comunicaría con Santa Clara.
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SEGUNDA SESION DE LA JUNTA PARA EL FERROCARRIL DE SAGUA LA GRANDE
( 13 de Marzo de 1854 )
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La próxima reunión de Casariego con los sagüeros accionistas de la empresa se planeó para el 3 de Marzo de 1854, pero tuvo que trasladarse a otra fecha pues el Teniente Gobernador tuvo que ausentarse por otros asuntos de gobierno. Así pues, el día 13 de Marzo de 1854 tuvo efecto esta segunda reunión en la Tenencia de Gobierno donde se logró aumentar la cifra a $ 129 400; lo cual, aunque muy distante de los $800 000 que se necesitaban, daba buenos augurios al proyecto pues en solo dos sesiones el presupuesto se aproximaba al cuarto. Toda la población estaba entusiasmada por esta idea de progreso y trataban de reunir todo el dinero por su cuenta sin la ayuda exterior; querían que este empresa fuera exclusivamente de ellos y no huviera necesidad de ayuda externa. Aquí se plantearon además, proposiciones de algunos ingenieros que querían participar en el reconocimiento y construcción de la línea las cuales se dejaron para la próxima sesión.

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TERCERA SESION DE LA JUNTA PARA EL FERROCARRIL DE SAGUA LA GRANDE
( 23 de Marzo de 1854 )
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La tercera sesión de la Junta se celebra el 23 de Marzo de 1854; en esta reunión se elige por votación secreta al Ingeniero-Jefe de la obra que resultó ser el Teniente Coronel Don Francisco de Albear y Lara, director de las obras de la Junta de Fomento y constructor del Acueducto de su nombre en La Habana. Las acciónes subieron a $136 000, pero además se obtuvo promesas de algunos acaudalados habaneros de incorporarse a la empresa con su dinero.
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PRIMER PROYECTO DE CONSTRUCCION
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El Ingeniero Don Joaquín Cuevas se encargó de estudiar el terreno por donde debía pasar la vía férrea y con los resultados de su trabajo confeccionó el plano de la obra en el que la línea partía desde la desembocadura del río hasta Sitio Grande, teniendo el tramo 18½ millas con un costo de $ 484.605.19. De aquí un ramal de 32 millas se dirigiría a Cruces por un costo de $ 940.357.58. Y un tercer ramal hacia Cifuentes el cual costaría $ 102.185.92.
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CUARTA SESION DE LA JUNTA PARA EL FERROCARRIL DE SAGUA LA GRANDE
( 20 de Mayo de 1854 )
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La cuarta sesión se lleva a cabo el 20 de Mayo de 1854. En esta reunión decidieron los accionistas que la residencia de la junta provisional directiva estaría en La Habana y estaría compuesta por los señores: Excmo. Don Antonio Parejo, Lcdo. Don José Morales Lemus, Don Urbano Feijóo de Sotomayor, Don José Eugenio Moré (el Conde Moré), Don Tomás Ribalta, Don Edmundo Depestre, y Don Fernando Eguileor. También se acordó comenzar la construcción pues todo estaba listo para ello.

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LA AUTORIZACION
( 3 de Diciembre de 1855 )

El 3 de Diciembre de 1855, el Capitán General de Cuba autorizó al Conde Moré y a Don Rafael Rodríguez y Torices para que construyeran el ferrocarril de Sagua La Grande y lo pudieran explotar por su cuenta. El proyecto autorizado partiría desde la desembocadura del río Sagua, y atravesando 35 kilómetros y 406 metros, terminaría en Cifuentes.

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ACTA DE INAUGURACION
( 19 de Marzo de 1856 )
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“ACTA”
“En la Bahía de Sagua, á diez y nueve de Marzo de 1856: mediante la autorización que consta del oficio que precede el Excmo. Sr. General 2º Cabo encargado del Gobierno de la Isla, su fecha 1º del corriente, para inaugurar en este día el ferro-carril de Sagua la Grande, se constituyó en este punto de donde ha de arrancar la línea, el Sr. Don Francisco Gómez de la Serna Teniente Coronel de Infantería y de Gobernador político y militar acompañado de las demás autoridades, de varios individuos accionistas de la Empresa entre ellos el Sr. Don José Eugenio Moré, uno de los concesionarios de la vía, y de muchos vecinos de la población que expresamente vinieron a presenciar este acto. En este estado el expresado Sr. Teniente Gobernador después de manifestar en oportuno discurso las ventajas que el país sacaría de esta vía de comunicación, la gratitud que era debida a la mejor de las Reinas por su solicitud de proteger en todo el reino este benéfico espíritu de asociación con el que se conquista lo que de otro modo sería imposible; el reconocimiento que debía quedar siempre gravado en el corazón de estros leales habitantes hacia el Jefe superior de la Isla que fiel intérprete de la voluntad Real extendía en estos dominios los bienes que el sábio Gobierno de la Metrópoli concibe para el bienestar de los pueblos de la monarquía, y en prueba de ese mismi reconocimiento celebrará hoy esta inauguración por ser el día de ese mismo Jefe bienhechor, declaró solemnemente inaugurado el ferrocarril de Sagua la Grande, y a la vez al expresado Sr. Moré como representante de la empresa le hizo la consiguiente intimación a los efectos convenientes. Contestándose por este Sr. Y por otros individuos de la empresa en términos de la más profunda gratitud hacia la Reina (Q.D.G.) y hacia su digno representante de esta Isla, fueron victoreados con entusiasmo, y se terminó así esta acta que firmó dicho Sr. Teniente Gobernador por ante mí el infrascrito escribano de S. M. y público de número de Sagua la Grande de que hoy doy fé.- Javier Gómez de la Sena; José E. Moré; Ante mí,”


“Tomás Manuel Múñoz “

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...continúa (Segunda Parte): "INICIO DE LA CONSTRUCCION ( 19 de Marzo de 1856 )" ...
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